TIO ESTIOPA CONTRAATACA. Por Rodolfo Rensoli.

Nos complace presentarles a Rodolfo Rensoli, el Renso, figura importante en la fundación de los festivales de rap en Cuba, en unas de sus facetas más interesantes, como analista de lo que acontece culturalmente al cubano en la isla en la distancia corta.

El Renso en este artículo nos recuerda la sutileza del miedo a lo diferente, a lo de afuera, que los cubanos en particular han experimentado por la esencia de ser y por las circunstancias que han caracterizado la política cultural del país. Nos quedamos con la idea de la necesidad de rechazar al sutil diversionismo idiológico que se percibe vivo y latente a la espera de perpetuar el miedo y nos sumamos al rechazo de la difusión cultural a todo lo que se manifieste dañino para la evolución del ser venga de donde venga. Esperamos recibir más crónicas para entender el acontecer cultural en nuestra querida Cuba, no es fácil…

foto Ariel para rensoli web

TIO ESTIOPA CONTRAATACA

Las personas de las generaciones que vivimos la verdad del diversionismo ideológico, hablamos de eso en pasado, cuidado, las sombras del llamado diversionismo ideológico aún se mueven subrepticiamente por ahí, sin ser vistas, a las nuevas generaciones se les escapan estas visiones. Hace poco me encuentro a un poeta y escritor amigo y me comenta de unos ataques realizados por varios escritores desde una publicación oficial a las recién incorporadas fiestas de Halloween en la realidad cubana. Es cierto que las primeras referencias sobre esta celebración tropicalizada las recibí de un caro viejo luchador de causas justas, Tato Quiñones como fiestas espurias de nuevos ricos y me sentí ajeno a esa movida en la que no vi involucrado a ningún vecino cercano o amigo, hasta hace poco en que unos amigos prósperos nos sorprendieron en la Habana Vieja disfrazados de varios personajes de estos que supongo salen en Halloween a joder. Estos amigos mantienen su identidad “alternativa” en su apariencia, mantienen un foco de promoción cultural y no son para nada ostentosos aunque se permitan viajar con cierta frecuencia y dispensarse placeres más allá de la media. La motivación principal del disparo la provoca la revelación que me hace el poeta al que hice primeramente referencia, uno de los impugnadores a “nuestro” Halloween plantea que primero hay que apoyar la fiesta del Güije y del Orisha, quien sabe si sus esfuerzos por apoyar a estas nuestras entidades arraigadas no han sido lo suficiente como para que cobren el impulso espontáneo y entusiasta que aprecio tímidamente viene siguiendo el Halloween en nuestras tierras. Particularmente estoy tan fuera de órbita con la cuestión del Halloween que después de la pasarela a la que hacía referencia de mis amigos disfrazados (al día siguiente) vi en el mismo contexto a otros disfrazados con un aspecto común y pregunto a un condiscípulo del Colegio San Gerónimo donde estudio ¿Es que Halloween no fue ayer o son varios días? A lo que me respondió el joven, no, hoy es el día de los muertos, ¿la fiesta Mexicana? volví a preguntar a lo que me respondió, si, y después de un pequeño debate sobre la ajenidad o no de ambas expresiones, el muchacho me dijo determinante. -Eso es como todo Renso, como todo lo que empieza a introducirse en una cultura, lo cual me movió el punto de reflexión. Es posible que los jóvenes que pasaron disfrazados de muertos o muerte fueran mexicanos en un país cada vez más abierto al turismo y por ende al intercambio cultural, como también al empoderamiento de ciertas personas dentro de la sociedad. La alerta me viene de un comentario que me hace una vecina y amiga del barrio sobre la intervención de otra (también vecina) a tenor de una piyamada que ella estaba organizando con los amigos de su hijo, para que este se soltara un poco socialmente.
-Hay que tener cuidado porque esas cosas surgieron en Miami… ¿y? ¿La navidad surgió en Roma creo, no?.. ¿ y los carnavales? ¿Por qué no nos disponemos a rescatar los Areitos? No volvamos por favor a adocenarnos con los orígenes diabólicos de las cosas, no nos equivoquemos otra vez como dijo el poeta, a revivir verdugos de modos de vestir o pelos largos que tantas heridas han dejado en tanta gente. ¿Es que detrás de cada cosa venida de un contexto “no cercanamente afín”, hay un capitalista elucubrador y malo como Donald Trump o un agente de la CIA, si la CIA, cuando la guagua no pasa es que hay un agente de la CIA, en el paradero, ¡no jodan!, o será que la cultura se va pareciendo al avance de lo va con las tendencias sociales. Un amigo me comentó una vez que en el escritorio del Che (después que se fue) se encontró un documento equivalente al que es tomado como testamento político de Lenin donde alerta sobre el peligro “ de tanta concentración de poder en manos de Stalin” en el que decía “Me parece que nos hemos equivocado con ciertas tendencias de la juventud”. Me pregunto si las clases medias no tienen derecho también a aportar a la cultura como tradicionalmente hicieron en muchos lugares. Quién sabe si el Halloween se metaboliza y mantiene o no su aspecto original, al final el arbolito de navidad cuyo retorno pudiera cuestionarse se llena de algodón o poli espuma, imitando la nieve en un archipiélago donde los meteorólogos aseguran JAMÁS nevará y eso lo hacen militantes del partido y gente que se abstiene. Mas ridículo pudiera ser la cantidad de gastronómicos disfrazados de Santa Claus y aburridos en toda la ciudad en el mes de diciembre, lo cual al menos a mí me despierta una singular compasión. Por otra parte esa defensa “a tiro hecho” de lo negro o lo preterido en momentos críticos ya a mí me queda grande. Si quieren defenderme háganlo de verdad y todos los días, cuando el policía injustamente me pide “el documento” entre un grupo a veces numeroso de personas como en un asesinato selectivo o cuando se me sigue en una sospecha que se parece al odio. Háganlo cuando alguien sigue críticamente a una pareja interracial o cuando intento defender mis legitimaciones culturales, vengan del tiempo que vengan, no como reserva obligada de hombre sin voz o sin manos. Ayúdame a visibilizar mis rostros no vivas de eso. Me niego nuevamente a ser manipulado emotivamente para enfrentarme a alguien que a lo mejor no es mi enemigo como hicieron con rockeros y “guapos” y hoy todos bailamos con Irakere que también tenía influencia del rock, ¿cuantas tendencias al aparecer en nuestra cultura no fueron atacadas?, una vez leí en un artículo sobre el break dancing en su pleno apogeo “baile hedonista que amenaza con destruir nuestra tendencia tradicional del baile en parejas, quizá por eso estamos “condenados” por el reggaetón. Convoco a que nos concentremos en hacer perdurar nuestros valores con neo formulaciones atractivas para la juventud DE AHORA y atacar lo que manifiestamente destruye, pero lo que divierte, extiende y enriquece defendámoslo con ojo receptivo o dejémosle vivir, tal como queremos nosotros.
Rodolfo Antonio Rensoli Medina
6/11/2017
Guiteras , La Habana del Este

 

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